El hombre tiene por naturaleza el instinto de conservar tanto su
propia vida como la de su raza, y por tanto desarrolla actividades
físicas bien sea consciente o inconscientemente. El Hombre no puede
prescindir de los movimientos físicos, crece y evoluciona en ellos, sin
importar el tiempo y el espacio. En la antigüedad las personas no tenían
otros medios más que sus propias manos desnudas y sus cuerpos para
defenderse, así que naturalmente desarrollaron técnicas de combate mano a
mano. Incluso en la época en que se desarrollaron las armas como medios
defensivos u ofensivos, las personas aún seguían disfrutando de las
técnicas de combate mano a mano con el propósito de fortalecer sus
cuerpos, así como de lucirse en los combates durante los rituales de las
comunidades tribales.
En los comienzos de la península coreana había tres tribus, cada una contaba con una competencia de arte marcial para guerreros durante la época de rituales. Para ese entonces, la gente aprendía sus técnicas de las experiencias de pelear con animales, cuyos movimientos defensivos y ofensivos también eran objeto de análisis. Se cree que éste es exactamente el verdadero origen del taekwondo moderno, cuyo nombre proviene de “Subak“, “Taekkyon“, entre otros.
